Volver al blog

Modalidades SIF

VeriFactu y no VeriFactu: diferencias prácticas para elegir software

Muchos usuarios oyen VeriFactu y creen que solo existe una forma de cumplir. La realidad es más matizada.

Guía práctica de Factuforma para decidir con criterio y preparar la facturación sin prisas.

Resumen rápido

VeriFactu implica remisión de registros; la modalidad no VeriFactu se centra en conservación de registros en el sistema emisor. En ambos casos necesitas datos fiables.

La diferencia operativa

En una modalidad se remiten registros; en otra se conservan en el sistema emisor con requisitos de integridad y disponibilidad. La elección debe revisarse con asesoría y proveedor.

Qué debe soportar el software en ambos casos

Numeración, datos estructurados, conservación, trazabilidad, copias y exportaciones. Sin esa base, la modalidad elegida no resuelve el desorden documental.

Cómo decidir sin precipitarse

No elijas por una etiqueta. Pide al proveedor explicación de modalidad, configuración, soporte y límites.

Preguntas frecuentes sobre facturación

¿Puedo cambiar de modalidad?

La AEAT contempla reglas y limitaciones. Conviene confirmar el caso vigente antes de decidir.

¿La modalidad no VeriFactu es peor?

No necesariamente; es distinta. Lo importante es cumplir los requisitos aplicables.

¿Factuforma fuerza una modalidad?

La estrategia es preparar datos y flujos con transparencia para validar la modalidad adecuada según el entorno.

¿Cómo aplicar esto a tu facturación?

Cuéntanos cómo facturas y qué necesitas. Te ayudamos a valorar si Factuforma encaja en tu actividad.

Más guías

Continúa explorando el blog.