Guía práctica
Factura simplificada: qué datos pedir para deducir IVA
Al pagar un gasto de negocio puedes recibir una factura simplificada. Para evaluar una deducción, revisa el documento antes de archivarlo y comprueba si contiene los datos exigidos para tu caso.
Resumen rápido
La AEAT indica que, cuando el destinatario empresario o profesional quiere deducir el IVA, deben constar además su NIF y domicilio y la cuota repercutida.
Revisa qué documento recibes
Una factura simplificada tiene un contenido regulado. Comprueba que identifique al proveedor, describa la operación y muestre los datos fiscales que correspondan. La posibilidad de expedirla depende del supuesto y del importe; no todos los documentos de cobro son automáticamente una factura válida.
Pide los datos del destinatario cuando proceda
Cuando un empresario o profesional pretende deducir el IVA, la AEAT señala que deben añadirse NIF y domicilio del destinatario y la cuota repercutida. Si faltan, solicita al proveedor la documentación apropiada antes de cerrar el gasto. Guarda el documento definitivo con el justificante de pago.
Relaciona el gasto con la actividad
Disponer de un documento correcto es una parte de la revisión. También conviene registrar qué se compró, para qué actividad y cuándo se pagó. Las condiciones de deducibilidad dependen de la operación y de la situación del negocio: acláralas con tu asesoría si hay uso mixto o dudas.
Ejemplo: compra para un taller
Una autónoma compra material para su actividad y recibe un comprobante. Antes de archivarlo como factura deducible, comprueba qué documento es y si incluye los datos adicionales que necesita. Si no aparecen, contacta con el proveedor y conserva la respuesta junto al gasto.
¿Cómo aplicar esto a tu facturación?
Cuéntanos cómo facturas y qué necesitas. Te ayudamos a valorar si Factuforma encaja en tu actividad.
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